Noticias

15 de Diciembre de 2014

Presentación de los proyectos finales del Programa de Iniciativa Emprendedora

El Programa de Iniciativa Emprendedora Universitaria impartido en ESNE por la Escuela de Organización Industrial (EOI) e impulsado por el Ministerio de Industria, Energía y Turismo y la Secretaría General de Universidades del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, ha llegado a su fin. Para clausurarlo, los alumnos de la Escuela Universitaria de Diseño, Innovación y Tecnología que han participado en estos interesantes talleres han expuesto sus proyectos finales.

Las cuatro propuestas presentadas son proyectos reales que se han creado con la intención de sacarlos al mercado. Es por eso que todos han sido acompañados de su propio plan de marketing, plan de ventas, provisión real y financiación. Entre los casos encontramos “Vervandi”, una concept store de vestuario para cine y teatro, “¿A qué hora sales?”, una red social de planes por Madrid para un target de solteros, “Wao Design Studio”, un estudio de imagen corporativa, y un proyecto de Carcasas móviles intercambiables.

iniciativa-empendedora-esne

Daniel Torres, profesor de la EOI y encargado de la tutorización del Programa de Iniciativa Emprendedora Universitaria, nos deja el siguiente texto donde plasma su visión y opinión personal y profesional del Programa impartido en ESNE:

daniel-torres“Ayer terminamos un programa de formación de emprendedores universitarios que ha resultado ser el último del año. Y como nada pasa por casualidad, está claro que este, precisamente este, tenía que ser el último. Porque, como suele pasar, se ha dejado lo mejor para el final. El de ESNE ha sido un programa único. Sin desmerecer a los otros casi doscientos programas en universidades de toda España que se han llevado a cabo en 2014 desde los Ministerios de Industria y Educación, con la colaboración de EOI Escuela de Negocios. El de ESNE ha sido un programa único porque ESNE es única. Única en su cultura, en su filosofía, hasta en el aire que se respira. Tanta creatividad, tanta libertad, tanta positividad, tanta creencia en que todo es posible, tanto poder en manos de los estudiantes, tanta confianza en ellos, apenas pueden contenerse dentro de los muros de la universidad. Por eso, ESNE irradia. ESNE irradia talento, frescura, complicidad, movimiento, innovación, apertura. Y, al mismo tiempo, ESNE irradia coherencia, rigor, disciplina, responsabilidad, trabajo duro -muy duro-, potencia, eficacia, concentración, foco. ESNE irradia valores. Valores formidables. Solo hace falta pasar un rato en la cafetería para entender lo que es ESNE y engancharse. La forma en que los estudiantes colaboran, se ayudan, se apalancan los unos en los otros. La forma en que se entusiasman. Y también, la involucración de los profesores en su día a día. ESNE se preocupa por sus alumnos. Y actúa. Pone los medios. ESNE responde. Y, también, ESNE se anticipa.

Ojalá hubiera decenas de ESNEs en España ya hoy. Y, sin embargo, la realidad es que ESNE, en el mundo universitario, es todavía muy rara. Y ¿Cómo puede funcionar así de bien algo tan raro?
Podríamos pensar en su sistema docente. En su aproximación,, en su forma de funcionar, en su pragmatismo. ESNE enseña hoy lo que necesitan los profesionales del mañana. ESNE forma hoy a los profesionales que España lleva necesitando tanto tiempo y que nadie como ESNE es capaz de formar. ESNE prepara hoy a los especialistas que cubrirán esas profesiones que aún no existen, que todavía nadie ha imaginado. Esa aceleración del futuro que España necesita, se está rumiando cada día en las aulas de ESNE. Todo eso es verdad. Y al mismo tiempo, si pensáramos solo en eso, solo estaríamos rascando la superficie.
Porque lo que hace único a ESNE, en última instancia, son las personas. Personas que hay que ir a ESNE para encontrar.
ESNE son muchos padres, preocupados por que sus hijos se preparen de verdad, con mayúsculas, para el mundo de ahí fuera. Y padres esperanzados al ver cómo sus hijos aplican cada día y multiplican su energía, sus ganas, su ilusión, su madurez.

ESNE son estudiantes que demuestran lo que valen y disfrutan haciéndolo. Que encuentran en ESNE un espacio en el que pueden ser ellos y, así, crecer. Que sacan el máximo de su potencial y, entonces, todavía, un poco más. Que descubren cada día que el límite solo lo ponen ellos; es decir, que no lo hay. Y ESNE son las personas de ESNE. Profesionales espectaculares. Sencillas, amables, claras, directas, generosas, entregadas. Personas que es un privilegio conocer y tratar. Personas que ponen lo mejor de sí en cada persona. Que aprenden tanto como enseñan. Personas que dejan huella. Por eso, ESNE sorprende. ESNE descoloca. Si llegas esperando una universidad al uso o, incluso, una universidad privada al uso, estás listo. Enseguida ves que ESNE es otra cosa. Con ESNE, la universidad ya no es lo que era. Es mucho mejor.

Estas últimas tres semanas intensísimas de trato con los jóvenes emprendedores de ESNE, nos han dejado a todos los profesores del programa tocados y con muchas, muchas ganas de más. Nos sentimos honrados, fortalecidos y, sobre todo, agradecidos. Increíblemente agradecidos por lo que hemos podido vivir con los estudiantes y con cada responsable de ESNE. Ha sido un privilegio acompañarlos y ver en ellos lo que son ya y lo que van a ser: personas y emprendedores enormes, de esos que marcan la diferencia, y que te marcan. Qué maravilla».