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11 de Abril de 2011

Prácticas en el Museo del Traje

Marta Torres, alumna de Grado en Diseño de Moda de ESNE está haciendo sus prácticas en el Museo del Traje de Madrid. La apasionante labor de conservación de las colecciones y la puesta a punto de los trajes para las exposiciones nos lo cuenta ella con sus propias palabras, para que sepamos, de primera mano, todo lo que se esconde detrás de un museo de este calibre:

"Detrás de cada exposición en el Museo del Traje, hay un increíble trabajo de profesionales de diferentes departamentos.

Pero en concreto, en las exposiciones textiles, están detrás de todo ello el Departamento de Conservación.
Dentro de él, digamos que hay pequeños subdepartamentos que lo componen. Y en uno de los subdepartamentos me encuentro yo. Más concretamente en el de Costura y Volumen, con mis compañeras, Práxedes García (Volumen) e Irene López (Costura).

La idea es crear “maniquíes invisibles” que en realidad son soportes de conservación de los trajes, ya que muchos de ellos son muy antiguos y deben ser cuidados al máximo e intentar que perduren mucho más en el tiempo.

Este tipo de soporte garantiza mejor que ningún otro la conservación de los trajes ya que se adapta a la perfección a los mismo evitando las tensiones que pudieran derivar de su exhibición en un maniquí convencional.

Por otro lado, se entiende que es el soporte que mejor permite apreciar todas las cualidades volumétricas, técnicas y materiales de las piezas eliminando todo tipo de elemento de distracción en la contemplación. El traje así expuesto cobra una entidad de obra de arte casi escultórica.

He aprendido a hacer maniquíes de soporte y conservación completamente desde cero, y todo se hace artesanalmente, todo se confecciona a mano, y a medida de cada traje, ya que el proceso de fabricación de estos soportes guarda un significativo paralelismo con el proceso mismo de confección de los trajes.
Dentro del subdepartamento de Volumen, hay numerosas plantillas de identificación de silueta y matrices para poder partir de una base y así poder comenzar el proceso.

Además de tomar las medidas del traje en un primer momento, se valora si dependiendo de cada traje se necesitan brazos, faldonajes o cualquier otro elemento que sea necesario para reproducir la morfología de la prenda en sí.

Después de estas valoraciones, comienza el proceso. Lo primero de todo, se envuelve la matriz seleccionada en plástico, y se comienza a forrar con tiras de papel secante de algodón adherido con cola de almidón. Se aplican varias capas de papel (dependiendo de cuál sea la pieza, o de cualquier solicitud por parte de los diseñadores en caso de que estén vivos, o del Museo, se aplicarán 3 o 4 capas de este mismo papel), y tras esto se seca en un horno para que se quede completamente duro.

Una vez que está seco, se desmolda con un corte lateral que posteriormente será unido de nuevo con otra pequeñísima capa del mismo papel o cartón.

Después de este proceso, se forra de guata (que es un material acolchado y propicio para la conservación de las piezas) y se enfunda en una malla que evite enganches (ventulón). Es el momento de colocar los brazos, faldonaje y aquellos elementos que pueda necesitar cada traje y que se han ido elaborando simultáneamente.

Posterior a todo esto, se prueban los vestidos y se marcan los maniquíes por dónde cae el vestido, para más tarde cortarlos, lijarlos, y pintarlos del mismo color y tono que el vestido, para que cuando se vea no se note la diferencia de colores, y sólo te fijes en el vestido, que al final es de lo que se trata. Además también se le coloca una seda entonada al color del traje. Que la mayoría de las veces hay que teñirlas a mano, porque ni en las mejores sederías de Madrid se encuentran los tonos y matices de muchos colores.

Una vez hechos estos procesos se viste la pieza que ahora cuenta con un soporte perfectamente ajustado a ella, acomodado a sus formas y volúmenes y que debe permitir que se aprecien en las mejores condiciones posibles sus características técnicas y estéticas al tiempo que garantiza que durante la exhibición no sufrirá ningún deterioro."
Marta Torres Burguillo.