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15 de Febrero de 2017

Jordi Grangel: «La animación española vive una situación próspera si la comparamos con otras épocas»

Cofundador de Grangel Studio, ha trabajado en el proceso de creación de personajes en producciones como Kung Fu Panda y Madagascar de Dreamworks Animation

A pesar de que los datos no acompañan lo suficiente a la industria española del cine de animación, no es su peor momento. Es más: «La animación española vive una situación próspera si la comparamos con otras épocas». Así lo piensa Jordi Grangel, uno de los profesionales del mundo de la animación más respetados de nuestro país en su visita a ESNE para impartir el Seminario ‘Creación de Personajes en Producciones de Largometraje de Animación. En este sentido, una de las mitades de Grangel Studio, es de los que opina que es más importante la calidad que la cantidad hablando de producciones de animación: «La industria tiende a masificar el mercado con productos poco relevantes, y eso no es lo mejor». Además, está plenamente convencido es del enorme talento artístico y técnico entre la cantera española y se queja de la poca inversión que actualmente se está dedicando al sector.

Esta edición, el Goya a Mejor Película de Animación ha sido el premio por el que menos filmes han competido: sólo 3 películas han optado al premio porque no hubo más. ¿Son horas bajas para la animación?

No hay que olvidar tener en cuenta los cortometrajes que se presentaron, que añaden cuatro producciones más a este apartado sobre la animación en España. Se podría decir que en líneas generales no es un completo desastre. Mi opinión personal es que tenemos talento artístico y técnico entre la numerosa cantera española que va funcionando al ¨ralentí¨ gracias a los pocos empresarios de la animación que nos ven tanto desde aquí como desde fuera de nuestras fronteras.

De todos es conocido la falta de interés e inversión por parte del gobierno de España y del sector empresarial en fomentar productos de cine, un sector que tradicionalmente  no recibe alicientes fiscales ni prácticamente subvenciones para este menester. Si ocurre con el cine de acción real imaginad la dificultad para tirar adelante un producto de animación, que es de por sí más laborioso y costoso.

 

Ilustración de la película madagascar, realizado por Jordi Grangel

 

En este país es muy difícil encontrar inversores para hacer un producto nacional competitivo y exportable a todo el mundo, lo que lleva a no generar industria propia de calidad, también influencia negativamente la falta continuidad. Y los que lo consiguen se encuentran continuamente limitados por el hecho de no tener presupuesto suficiente para empezar de nuevo en otra producción… es el pez que se muerde la cola. Así es imposible crear una industria consistente, todavía nos falta mucho por hacer.

Entonces ¿Cómo podríamos definir la situación actual de la animación española?

Primero hay que decir que el ámbito para el que trabajamos en Grangel Studio es el internacional y focalizado en el largometraje, por lo que no conocemos al detalle todo el panorama profesional actual en nuestro país.

No obstante cabe decir que es una situación prospera si la comparamos con otras épocas. A nivel de largometraje tenemos al menos tres compañías que están trabajando en proyectos internacionales encargados por grandes compañías del medio, que parece ser han encontrado aquí condiciones óptimas para el desarrollo de sus productos, tanto en calidad artística, como técnica y de resolución, pero también de precio y coste de producción.

«La formación universitaria y el trabajo de las escuelas de animación en general abren al alumno la posibilidad de conocer bien las labores y el funcionamiento de las producciones»

¿Qué se está haciendo bien en la industria? ¿Y mal?

En general en todos los mercados la tendencia está en economizar los costes de producción, tanto en el tiempo como en el capital invertido. Siendo ya habitual el subcontrato a terceros países en donde la mano de obra es más barata, pero también menos especializada.

Este factor aporta oportunidad de entrada a mucha más gente, lo cual es positivo. Aunque no hay que olvidar que esta situación conlleva su parte altamente negativa que es la falta de productos cualitativos, una generalizada mediocridad en los productos provoca el desinterés del público y la falta de beneficios en taquilla provoca también una reducción generalizada de sueldos para los profesionales del medio. La industria tiende a masificar el mercado con productos poco relevantes, y eso no es lo mejor.

 

Foto de Jordi Grangel impartiendo el seminario sobre creación de personajes a los alumnos del Título Oficial en Animación
Jordi Grangel impartiendo el seminario sobre creación de personajes a los alumnos del Título Oficial en Animación

¿Por qué es importante la formación universitaria en Animación?

La formación universitaria y el trabajo de las escuelas de animación en general abren al alumno la posibilidad de conocer bien las labores y el funcionamiento de las producciones. En realidad cuando hablamos de ¨Animación¨ hay que saber que se trata de un mundo con múltiples disciplinas altamente especializadas, y es fundamental conocer primero su funcionamiento en general para poder decidir aquello en lo que podemos encajar mejor. Iniciándonos en una labor específica que deberemos mejorar constantemente si se quiere destacar. No hay que olvidar que el sector de la animación es un mundo altamente competitivo.

¿Cuáles son los retos de la profesión?

Los retos en las profesión también son múltiples pero se concretan en dos muy particularmente, que son el hecho de mantenerte siempre en producción para poder lograr que aquello para lo que te has preparado sea un modo de vida habitual;  y en la constante necesidad de superarte profesionalmente y estar en la franja profesional más óptima, factor también imprescindible para poder conseguir hacer de esta profesión tu medio de vida habitual.