Factoría de Talento

09.06.2021

Claudia Ribagorda, un viaje desde el diseño de Interiores al diseño de Producto

Claudia es alumni del Grado en Diseño de Interiores de ESNE desde el año 2017.

Siendo estudiante trabajó muy duro para poder pagar sus estudios y durante sus años de formación tuvo la oportunidad de hacer prácticas curriculares en Cizak Dalmas, un estudio de Diseño de Producto formado por dos diseñadores industriales.

Cuando Claudia Ribagorda se unió al equipo como alumna, ya habían comenzado a plantearse el Diseño de Interiores con la incorporación de un nuevo integrante arquitecto. Gracias a ello, la alumni de ESNE comenzó una trayectoria profesional a caballo entre ambas disciplinas.

“Con ellos aprendí a diseñar productos e interiores participando en todas las fases del proceso. Disfruté mucho ese momento de comprender que el interiorismo va desde diseñar el enchufe hasta el espacio en sí”.

Ya en el mundo laboral, tuvo varias experiencias y no todas fueron fáciles; llegó a trabajar en una tienda de decoración donde también desarrollaban proyectos de interiores y reformas integrales, que es donde conoció a Marta Melian, su actual compañera de trabajo, y con la que pudo fortalecer conocimientos gracias a los 20 años de experiencia profesional con los que cuenta Marta.   

Aún así, Claudia echaba de menos el diseño de producto como complemento al diseño de interiores; tener un mobiliario con personalidad que se adaptara a los espacios que creaba.

Ello la llevó a decantarse por un Master especializado en el programa de modelado 3D, para poder emprender así su propio camino.

“Lo que más me gusta es diseñar y el 3D no deja de ser una herramienta para ejecutar tus ideas. De esta forma resulta muy fácil demostrar lo que quieres hacer y jugar con las diferentes opciones sin mucho esfuerzo. Incluso aunque ya tengas tu idea en la cabeza, visualizar el concepto en su conjunto siempre resulta beneficioso”.

Lo que Claudia no se esperaba es que pocos días después de comenzar el Master, su antigua compañera Marta contactara con ella para comenzar un proyecto desde cero y convertirse así ambas en el equipo que hoy en día conforma Studio MO.

Studio MO es uno de los participantes en Casa Decor 2021 con su proyecto Arguilla, que hace referencia a un término en griego que significa arcilla, así como vivir en una cueva, bajo la tierra.

El diseño del 80% del espacio lo decidieron en una cafetería. Claudia nos cuenta que en una hora y media estaba casi todo decidido.

“Teníamos claro que queríamos un espacio que transmitiera mucha calma, con una luz tenue, agradable… De hecho, el visitante cuando entra en el espacio se sorprende bastante, porque estas sensaciones en las fotos no se aprecian igual. No es lo mismo verlo que vivirlo”.

Una de las premisas para la ideación era que la artesanía estuviera presente en todo el proyecto con materiales y elementos naturales, creándose una armonía entre el mobiliario y espacio.

“Quisimos darle protagonismo a los materiales nobles que de hecho, están visibles en bruto en la mayor parte del proyecto. Un ejemplo de ello son las piezas fabricadas con barro cocido a mano o los lavabos que encargamos a la firma Miapetra, a los que les pedimos que nos entregaran las piezas en bruto, para que mostraran de donde salen los elementos que, posteriormente, son pulidos y formados”.

La segunda premisa con la que han trabajado su espacio en Casa Decor ha sido la de poner en valor el oficio y mostrar el cariño y respeto que existe entre todas las personas involucradas en sus proyectos: constructores, carpinteros… Ellas como diseñadoras son las que toman las decisiones finales pero tienen claro que los que lo construyen también saben mucho y les suele gustar dejarse llevar por su experiencia y sabiduría en ello. 

Además, siempre trabajan con el mismo equipo, algo que también les ayuda a tener confianza plena entre ellos, formando una relación especial, donde se ayudan mutuamente.

“Quisimos mostrar la buena relación y el cariño que existe entre todos los que nos ayudan a hacer el trabajo. Sentimos un afecto especial hacia ellos y quisimos hacerles un homenaje a cada uno: la jardinera de ladrillo hace alusión a nuestros albañiles que son estupendos. La madera está presente para mostrar la gran labor que hacen nuestros carpinteros con sus manos… Tenemos buen rollo en el equipo y nos da mucha seguridad trabajar con ellos”.

Esta buena relación que tienen en el equipo es la que luego marca la diferencia en los resultados de su trabajo y, a pesar de que se consideran un equipo inconformista, cada mejora que detectan en sus proyectos, lo reciben como un paso más para seguir progresando y creciendo en la industria.  

“Nunca antes había vivido la obra como la estoy viviendo ahora, y agradezco a Marta que desde el principio me pidiera ir a todos lados para empaparme bien de todo.”

Claudia deja claro el valor tan importante que tiene estar presente en cada una de las fases de la realización de un proyecto, y siempre, con mucho respeto y humildad.

“Yo no creo que lo que yo haga sea mandar, es más bien estar disponible para redirigir el trabajo. Es típico de las obras que surjan imprevistos y problemas con los que te quieres morir, pero eso también es divertido. Además que cuando se va todos los días, la obra va más fluida.”