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19 de Noviembre de 2008

Ciclo de conferencias -Arte y Moda-

Contextualizar el mundo para el que se están preparando; saber reconocer las herramientas propias del mismo; tener al alcance de sus preguntas a diseñadores consolidados y otros que comienzan ahora su presumible, larga y exitosa trayectoria; disfrutar y aprender con sus heterogéneas experiencias y conocimientos; comparar su metodología en el proceso creativo; entender las exigencias que imponen el ritmo en la producción de las colecciones, sus pasarelas, las ferias… son sólo alguno de los objetivos que este pretencioso ciclo de conferencias se ha esforzado en cubrir, con inmejorables resultados.

El lunes 17, a primera hora de la mañana, quedaba inaugurado por la doctora en Historia del Arte, Ana Gómez, profesora de ESNE y de la UCJC, y por su ponencia «Cuando las Musas esperan en las antiguas pirámides de Egipto”. Una reflexión sobre el uso de la moda como elemento diferenciador entre clases sociales y reflejo de las tendencias artísticas de cada momento. Este recorrido, que llegó hasta comienzos del siglo XX, destacó la continua vuelta hacia atrás en una reinterpretación de los clásicos griegos y romanos que tienen su cuna en la milenaria cultura egipcia.

Al hilo de la evolución histórica de la moda, Ana González, la que fuera responsable junto con Óscar Benito de la firma, Locking Shocking, (premiada con el Gran Prix de la moda Marie Claire como mejor diseñador nacional) y que tras su disolución, es la actual creadora de la firma Ana Locking, tomó el relevo y continuó con el avance del tiempo hasta llegar a nuestros días. Desmenuzó el, comparativamente a los anteriores, frenético siglo XX, donde el concepto de moda como reflejo del arte desaparece, para convertirse, así, en Arte en si mismo. Trató la relación entre publicidad y moda, y compartió sus impresiones y sus experiencias, en los más de diez años que lleva como diseñadora, mostrando la cara más humana y el reto que supone mantenerse contra viento y marea en un sector tan efímero como la moda.

También en ese primer día de conferencias, Matías Urís, Coolhunter y fotógrafo, seleccionó la actual realidad de una profesión, tan necesaria como desconocida, como temática de su exposición. Y es que, la existencia de Internet, convierte al cazador de tendencias (Coolhunter), de observador nómada, a obligado internauta. Nos mostró como se ha pasado de la realización de viajes constantes, de varios meses en
los que vivir la cultura y tendencias de otros países, a trabajar desde el mismo hogar revisando la red y foros especializados.

Y si el arte y la moda eran el canal conductor de estas conferencias, un consejo era la constante: “Hay que alimentarse de todo cuanto nos rodea, enriquecerse y tener algo que decir”. Música, libros, exposiciones, amigos, Internet, revistas, cine; vamos, experiencias, al fin y al cabo, que nos hagan crecer.

En la segunda jornada, Roberto Piqueras, joven y brillante promesa que ya ha conseguido hacer desfilar sus diseños por la pasarela de EGO; una persona con la increíble fuerza de quién lucha por lo que ama, encandiló a cuantos estaban presentes.
Sus, únicamente 23 años, atraparon a los estudiantes que veían en él, su sueño hecho realidad. Con un lenguaje coloquial, pero demostrando una gran cultura y sobre todo, un gran fondo como persona, dejó la semilla del estímulo y las ganas de superación en la mente colectiva de nuestros estudiantes.

Seguidamente, Iván Martínez, la mitad de la imparable firma, La casita de Wendy, centró su discurso en la necesidad de la reinvención, sin la perdida de las señas de identidad, y en la búsqueda de un método propio que permita continuar con el proceso creativo sin caer en la falta de ideas.

Un discurso con ciertos paralelismos con el que, posteriormente, una dulce Alma Aguilar, que no necesita presentación alguna, realizó en defensa la personalidad reconocible, frente a la búsqueda de la sorpresa, si esta implica dejar de ser uno mismo. Por supuesto, la inquietud, el indagar, el, y como es constante en este ciclo, no parar de cargarse de experiencias, es algo que consideraba fundamental,
pero siempre haciéndolo desde la visión de uno mismo y tratando de alejarse de la imitación.

Las ponencias continuaron con Adonay Bermúdez, relaciones públicas de moda en ESNE, que, recogiendo el testigo que un día antes le dejara Ana Locking, se centró en la provocación dentro de la publicidad y sus posibles justificaciones, o no, en el arte, la conciencia social, etc.
Una ponencia muy visual que resultó sumamente atractiva para los presentes.

Por último, y como broche al día y al ciclo, David Moralejo, responsable de moda de La Razón , repasó la interacción entre la Música-Moda desde mitad del siglo XX. Fascinante conferencia que dejó con las ganas de otra que se espera con máximo interés, como pudiera ser la que tratase en torno a la relación entre el Cine y la Moda.